Tus Greatest Hits y los que no tanto

Los greatest Hits y los no tanto

“El éxito no es tan importante como luchar por él”


   – Richard Branson

La acción es la parte fundamental de la consecución del éxito. Los resultados pueden tardar más o menos en llegar, pero lo que seguro es cierto es que sin acción no va a haber nuevos resultados, y sin la información que nos reportan los resultados no vamos a tener la opción de aprender y seguir mejorando.

Supongamos que ya tenemos nuestra estrategia marcada. Hemos definido claramente cuáles son nuestros objetivos, el camino a seguir, y nos hemos puesto en marcha.

Al cabo de cierto tiempo constatamos que los resultados esperados no llegan, nuestra motivación va decayendo y llegamos a un callejón sin salida. No avanzamos. Una de las causas habituales es que hemos efectuado un buen análisis de la situación y hemos definido bien los objetivos, pero nuestro objetivo final es demasiado ambicioso y no hemos diseñado bien las etapas intermedias necesarias.

Tengamos en cuenta que todo gran objetivo personal tendrá un horizonte temporal que podríamos llamar “dilatado”. En nuestra mentalidad occidental del “todo para ya” (cuánto daño ha hecho la Teletienda), cualquier cosa que necesite más de una semana es largo plazo.

Hemos de prever que, en el transcurso de ese tiempo necesario hasta llegar al objetivo final, si todo va razonablemente bien, vamos a poner por ejemplo, en el plazo de un año, va a haber momentos de desmotivación, de desaliento, momentos en los que aparecen las dudas sobre si estamos haciendo las cosas bien o no, sobre si la estrategia inicial era adecuada o no. Hay una solución para estas situaciones.

Aquí es donde entran en escena:

LOS PEQUEÑOS “HITS”

Los pequeños “hits” son objetivos intermedios. Tan a corto plazo como lo necesitemos, según la personalidad o el carácter de cada persona. Hay gente que es capaz de trabajar largos periodos de tiempo sin ningún tipo de feedback, mientras que otros necesitan saber cada día si lo están haciendo bien o mal.

Pues bien, el mensaje principal de este artículo es:

PARA CONSEGUIR “GREATEST HITS” NECESITAS PEQUEÑOS “HITS”

¿Y por qué esto es así?

Porque los objetivos modestos son más fáciles de conseguir que los ambiciosos. Pero lo realmente importante es que los pequeños “hits” cumplen otra función, más allá de ser en si mismos objetivos. Su principal función es la de ser POTENCIADORES.

Un objetivo potenciador es aquel que cuando se consigue hace que aumenten las probabilidades de conseguir otro objetivo mayor y más ambicioso.

La explicación que hay detrás de la afirmación anterior es más o menos como sigue:

  1. AUTOCONFIANZA

Conseguir un objetivo modesto y relativamente accesible no es excesivamente difícil, tiene un horizonte temporal reducido, genera autoconfianza y aumenta la motivación. “Si no me veía capaz, y al final lo he conseguido, ¿por qué no voy a poder conseguir esto otro en el futuro?”

Este efecto es crítico, puesto que se va introduciendo subrepticiamente en nuestro inconsciente la máxima de que “puedo hacerlo”.

    2 .INCREMENTO DE ESTÁNDARES

Incrementar los estándares quiere decir que en la nueva situación, tras conseguir nuestro pequeño triunfo, y haber ganado cierta confianza en nuestras capacidades, somos más optimistas sobre lo que esperamos en el futuro y sobre cuál va a ser el nivel de rendimiento personal que aceptaremos como válido. Por lo tanto, esta creencia en nuestras posibilidades va a producir un incremento en las expectativas de éxito futuro, que serán mayores y más ambiciosas.

    3. NUEVOS ÉXITOS

Nuestra nueva visión de la realidad, con estándares más ambiciosos (punto 2), junto con una capacidad de trabajo potenciada por una actitud positiva renovada (punto 1), va a tener como consecuencia la obtención de nuevos éxitos.

Adicionalmente, falta decir que lo mejor de todo esto es que el proceso anterior tiene una estructura de espiral reforzadora, esto es, que el proceso tiene una estructura circular que se refuerza a si misma cada vez que se repite:

Cada vez que conseguimos un nuevo éxito aumenta nuestra confianza, las expectativas aumentan y trabajamos con más motivación, lo que nos lleva a nuevos éxitos, y se repite el proceso. Hay que resaltar que cada éxito que conseguimos tiende a ser mayor que el anterior, porque la autoconfianza y las expectativas no paran de incrementarse, lo que eventualmente nos lleva a alcanzar éxitos que anteriormente parecían casi imposibles.

Correr una media maratón de 21 kilómetros puede ser un objetivo realmente ambicioso para alguien como Antonio, que nunca se ha puesto un par de zapatillas deportivas. Pero caminar 30 minutos diarios cualquier persona puede hacerlo. Al cabo de un mes de seguir esa rutina probablemente podrá correr a trote muy suave quizá 10 mintos. Al cabo de dos meses quizá 20 minutos. En un año muy seguramente llegará a 1 hora de carrera contínua y le dirá a su vecino del cuarto: “sí, Javier, ahora, me he hecho runner. Al principio me costó un poco, pero después le he ido cogiendo el gusto y la verdad es que disfruto. Y de paso he perdido 7 kilos casi sin darme cuenta”.

¿Crees que después de un año y siendo capaz ahora de correr una hora seguida, Antonio está más cerca y se siente más capaz de correr una media maratón que hace un año o no?

Esta es la razón por la que tus pequeños éxitos son tan importantes, son un fin en si mismos pero sobre todo un medio para alcanzar nuevas metas mucho más desafiantes…¡Aprovéchalos!