Energía para mover montañas

El nivel de tu energía, es el nivel de tu vida.

 

Cada día nos levantamos con energía, bueno vale no siempre, pero empezamos el día intentando arrancar lo mejor posible para rendir en el trabajo, hacer todas las tareas diarias que una y otra vez nos toca realizar. Suena el despertador y pensamos: “venga, 5 minutos más y me levanto”. Pasan 10 minutos y nos toca saltar de la cama a punto de dormirnos, pasamos a la ducha y después, claro está, el café para poder arrancar y salir de casa. Pasamos al desayuno (eso que se toma a primera mañana y nos ayuda a coger energía, por si no lo sabías). Bueno algunas personas “pasan” del desayuno: “hoy creo que tomaré el café y saldré corriendo, llego tarde”.

Conseguimos salir de casa, coger el coche, transporte público o, el más valiente, la bicicleta. Llegamos al trabajo, con la energía por los tobillos y luchando con nuestro cuerpo para no bajar la guardia y dormirnos en cualquier lugar.

Esta rutina, día tras día, sin incluir a los padres con hijos en edad escolar o guardería, que suman un estrés adicional a este ritual mañanero.

Si estás dentro de este prototipo de personas que tienen falta de energía desde primera hora de la mañana estás de enhorabuena, ¡este post es para tí!.

Si, en cambio, eres de esas personas que “te levantas dando un salto mortal, has echado un par de huevos a tu sartén, dando volteretas has llegado al baño, te has duchado y has despilfarrado el gel, porque hoy… Algo te dice que ¡vas a pasártelo bien!”… ¡FELICIDADES!, tienes energía suficiente y podrás con todo. Aún así este post te dará buenas herramientas para potenciar tu energía y no perderla por el camino.

Seguramente te habrás dado cuenta de cómo tu nivel de energía ha variado a lo largo de los años, cómo tienes unas y otras épocas en lo que se refiere a tu estado de ánimo, a tu influencia positiva en los demás….

  • Un nivel de energía alto (como para mover montañas) nos hará sentir más dinámicos, ágiles, inspirados, descansados y seremos más positivos, impactando enormemente sobre nuestro entornos. Es una tendencia hacia una vida lo más feliz posible.
  • Un nivel de energía bajo nos hará sentir decaídos, cansados, apáticos, infelices y es evidente que causaremos una respuesta negativa de nuestro entorno.

Encontrar la fortaleza suficiente para realizar algo rutinario o que te disgusta es complicado pero no imposible. En cambio, cuando haces aquello que te apasiona y entusiasma, tu energía fluye naturalmente y se retroalimenta con tus acciones. Mientras más te acerques a tu pasión, más chispa experimentarás.

El estrés, la mala alimentación, el sedentarismo, la falta de descanso, los problemas emocionales, la desconexión con la naturaleza, son algunas causas que propician cansancio y fatiga.

Te recomendamos varias maneras de aumentar tu energía:

Hacer ejercicio
  • Hacer ejercicio: lo que a simple vista parece imposible, como hacer deporte cuando no te apetece en absoluto, se puede hacer factible si comenzamos con algo poco exigente. Estudios científicos sugieren que hacer ejercicio puede aumentar nuestra productividad lo suficiente como para aguantar el resto del día, disminuye la producción corporal de cortisol, la hormona del estrés, que cuando se desajusta puede afectar a nuestro nivel de energía y mantenernos constantemente en tensión. Puedes empezar con unos largos paseos caminando o en bici si no eres muy asiduo a los gimnasios y al deporte en general.
Come de forma saludable
  • Come regularmente y de forma saludable: si la fatiga y el desánimo nos invaden, recurrir a los alimentos para recobrar el tono vital es la opción más inteligente y sana de restaurar nuestro vigor. Pero cuidado, las harinas y grasas contribuyen a empeorar la fatiga. También puede acentuarse por una acumulación de toxinas, una alimentación inadecuada en general o por el mal funcionamiento de algunos órganos depurativos como el hígado o el riñón.
Descansa la mente
  • Descansa la mente: sitúate en un lugar cómodo y sin ruidos, cierra los ojos y deja que los pensamientos fluyan uno detrás del otro sin engancharte, ni identificarte con ninguno. También sentarte frente al mar o en un parque con un libro o tu música preferida puede ayudarte a desconectar y a elevar los niveles de energía.
Toma pequeñas dosis diarias de sol:
  • Toma pequeñas dosis diarias de sol: sal a la calle asiduamente y aprovecha esos ratos de luz, esto te dará un empujón de ánimo y contribuirá a la producción de endorfinas, sustancias segregadas a nuestra corriente sanguínea que nos hacen sentir “bien”, y por lo tanto resulta antidepresivo e induce una perspectiva más optimista.
Descansar
  • Descansa: dormir suficiente es imprescindible para sentir energía. Para el sueño también es recomendable crear un hábito, tener una buena rutina, es decir, ir a la cama temprano y dormir el tiempo suficiente para luego despertar con buen pie y comenzar la rutina del día.
Tiempo para ti
  • Toma un tiempo para tí: destina una hora cada día para hacer algo que te guste, como por ejemplo: leer, escuchar música, pintar, dar un paseo, bailar, salir un rato y almorzar con tus amistades. Este espacio entre tus tareas que tomas para dedicártelo a ti te permitirá soltar por un momento esa labor que realizas y que te produce cansancio. Cuando retornes lo harás con más entusiasmo y con la mente más fresca.
Aprende a sonreir
  • Aprende a sonreír: si una persona siente que se está durmiendo y no puede más, puede tomar un segundo para ver sus películas preferidas en el género comedia y disfrutar un rato. Reír te ayudará a mantenerte despierto, así como también produce relajación y bienestar.
Llevar una vida con mas energía
Si sigues estos consejos conseguirás llevar una vida con más energía positiva y ganas de comerte el mundo cada día. También te será mucho más fácil poder recargar tus pilas en aquellos momentos de agotamiento y cansancio.

Nota: estas recomendaciones son para que puedas sentirte mejor, más fuerte y enérgico, pero es importante indagar sobre la causa del cansancio para poder solucionar situaciones de fatiga o astenia que se manifiesten de forma crónica. En caso de necesidad te recomendamos que visites a un especialista para que te asesore de forma personalizada.